Edu Millán

La Cogulla y Senyalets por el Grau de l’Escletxa

22/10/2016 · 2 · 2 ·

Ruta circular desde Morera de Montsant

Desde el pequeño pueblo de La Morera de Montsant, a los pies de la montaña, comenzamos la excursión localizando el GR 171, en dirección suroeste. Aparcamos a la entrada de la localidad, junto a un poste de información y una placita con un bar, donde aprovechamos para desayunar. Atravesando esa misma calle, en nada se sale del pueblo y se toma un camino hacia la derecha, una pista estrecha / sendero que va bajando para desembocar en una pista más ancha, dejando de lado varios viñedos.

Alrededor del kilómetro 4 dejamos la cartuja de Escaladei a la izquierda. Hay que estar un poco atentos, pues desde fuera apenas se distingue como una construcción señalada y en el desvío no hay indicación. Nosotros giramos por tanto hacia la derecha, en una ascensión que tras un pequeño tramo de pista se convierte en un sendero muy agradable, volviendo después a pista pasando antes por unas ruinas históricas.

De vuelta al itinerario, seguimos el GR por sendero para llegar al Camí de los cartoixans y al punto de inicio de la parte interesante.

Grau de l’Escletxa

Para este paso, no hace falta equipo especial, pero sí tener soltura en montaña y muy poco vértigo. El Grau de l’Escletxa, en aquel momento con nubosidad variable que en ocasiones apenas nos dejaba ver más de pocos metros nos llevó a la Punta del Boter, uno de los salientes más acusados de la montaña. De ahí, por la cresta con la que enlaza, en un tramo muy bonito y exigente para poner a prueba nuestras aptitudes.

De La Cogulla hasta el Piló dels Senyalets

Siguiendo un PR llegamos a La Cogulla y siguiendo por la cresta, ahora más ancha, por sendero a ratos por tierra y a ratos por roca, pero sin mayor dificultad, nos encontramos con la cima de el Piló dels Senyalets. Poco antes pasamos por el Pi de Cugat, un pino muy viejo de forma singular y dejamos a un lado el Clot del Cirer, una especie de oasis verde entre tanta roca y aridez propia de estas partes altas y punto emblemático de la zona.

Grau de Salflores

De vuelta al pueblo de partida, íbamos siguiendo el sendero que parecía desembocar en él, pero debido a la espesa niebla, en algún momento después de ese último pico lo perdimos. Primero dejamos de ver las marcas amarillas, siguiendo unas fitas que más tarde también perdimos, hasta dar con un precipicio. Allí decidimos hacer un descanso y entre tanto, se abrieron algunos claros (momentáneos) que nos hicieron disfrutar de unas vistas espectaculares, a la par que darnos más pistas en la orientación. Retomando la marcha, nos abrimos paso hasta dar con el Grau de Salflores, que con menos niebla ya, también nos deleitó con vistas geniales en un trayecto muy entretenido: mucho desnivel, verticalidad y sendero al borde del abismo.

El Grau de Salflores nos llevó a otro sendero más amplio y regular, para terminar la ruta en el mismo bar de inicio, degustando unos excelentes platos locales.

Valoración de dificultad:

Moderado
Media de valoraciones

Resumen de elementos encontrados en la ruta:

  • Sendero
  • Pista
  • Trepadas
  • Canal
  • Crestas / Aristas
  • Rastro de sendero
  • Paso equipado

Mis compañer@s de ascensión:

  • Marta Millán
Cimas que coroné